J. Francisco Elvira-Hernandez: Cantares patibularios. Ediciones Sexifirmo. 1977
Aus DCMA
- Titel
- Cantares patibularios
- Verlag
- Ediciones Sexifirmo
- Auflage
- 1977
- Seiten
- 83
- Übersetzer
- J. Francisco Elvira-Hernandez
- Bemerkung
- zweisprachig, spanisch - deutsch
- Einleitung
- «Si ahorcaron a Pablillos la culpa tuvo la soga.» QUEVEDO
- Den Spuren Nietzsches, Wedekinds und der Anthroposophie Rudolf Steiners folgend erscheint zu Beginn dieses Jahrhunderts, ais Erbe des Moerikschen Humors, mit der Phantasie eines Grimmelshausen und E. T. A. Hoffmann, ais grosser Pionier des Expresionismus und Richtungsweiser fuer Bertold Brecht, der schwarze Humor, der Unsinn Christian Morgenstems. Die Selbstironie seiner Gedichte, die grotesken Darstellungen - mehr oder weniger komisch bzw. makaber - von Dingen, Personen oder der Gesellschaft im allgemeinen, duerften dieser Richtung der spanischen Kunst, die von Goya bis Gutiérrez Solana, von Quevedo bis Valle-Inclán und Alberti reicht, im keiner Weise fremd sein. Naeher jedoch kommt Morgensterns schwarzer Humor dem englischen Nonsense, Edward Lear und seinen «Books of Nonsense», Lieblingslektuere Ruskins und der Koenigin Viktoria von England, die ihrerseits eine so grosse Bewunderung fuer dessen Kunst hegte, dass sie den Dichter bat, ihr Zeichenunterricht zu geben (Lear illustrierte seine Buecher selbst). Morgenstern sucht die absichtliche Deformation, die gelegentlich zur Karrikatur, zur Parodie, zum Witz oder zur Albernheit («Das Mondschaf», gemaess seinem Autor, Sancta Simplicitas), zum Absurden, ja sogar... zum Galimathias wird. Sicher, wenn man dieses Wort in seinem etymologischen Sinn betrachtet: Das grosse Lalula ist ein Beispiel hierfuer. Deshalb werden seine Verse beim Leser mit Bewunderung oder Entruestung aufgenommen und genauso wie bei ihrem Erscheinen Anlass zu den widerspruechlichsten Kritiken geben: die einen dürften in voelliger Ablehnung die Koepfe schuetteln und die Achseln zucken, andere wieder werden begeistert sein; es gibt keine andere Wahl. «Wer ihn liebt, liebt das beste Teil am Deutschtum», sagte Tucholsky von Morgenstern, was außerhalb der Grenzen des deutschen Sprachraums scheinbar schwer zu versíehen ist. Jedoch ist es weniger schwierig, wenn man unter «Deutschtum» das Wesen eines ganzen Volkes versteht ohne Pseudofolklore, ohne jede Maske: Morgenstern oeffnet mit seinem Skalpell die verborgensten Gewebe seines eigenen Ichs und die seiner Landsleute.
- Koeln, Juli 1975.
- Heide Zimmermann
- Preliminar
- «Si ahorcaron a Pablillos la culpa tuvo la soga.» QUEVEDO
- Entre ligeros toques de Nietzsche, Wedekind y la antroposofía de Rudolf Steiner, heredero del humorismo de Mörike y de la fantasía de Grimmelshausen y E. T. A. Hoffmann, gran pionero del Expresionismo y apuntando a Bertold Brecht, aparece a primeros de siglo el humor negro de Christian Morgenstern, sus disparates. La autoironía de sus composiciones, la visión grotesca - más o menos bufa o macabra - de las cosas, personajes o de la sociedad en general no resultará nada extraña a esa rama del arte español que va de Goya a Gutiérrez Solana, de Quevedo a Valle-Inclán y Alberti. Más cerca, sin embargo, está del «nonsense» inglés, de un Edward Lear con sus «Books of Nonsense», una de las obras preferidas por Ruskin y por la misma Reina Victoria de Inglaterra, quien sentía tal admiración por su arte que rogó al poeta le diese clases de dibujo (Lear era ilustrador de sus propios libros).
- Morgenstern busca la deformación intencionada, llevándola en ocasiones a la caricatura, parodia, chiste o majadería (La lunopia, según su autor Sancta Simplicitas), al absurdo y hasta... ¿el galimatías? Sí, pero siempre que el vocablo se tome en su sentido etimológico: ahí tenemos El gran lalulá como ejemplo de ello. Por eso sus estrafalarios poemas encontrarán entre los lectores la admiración o la indignación. Como cuando aparecieron, serán motivo de las más contradictorias críticas; a unos hará mover la cabeza y hombros, rechazando de plano, y a otros entusiasmará: no caben términos medios. «Quien guste de su arte amará lo mejor del alemanismo», dijo Tucholsky de Morgenstern, lo que fuera de las fronteras del habla alemana será aparentemente difícil de comprender. No resultará nada complicado si por alemanismo entendemos la idiosincrasia de todo un pueblo, sin pseudofolklorismo, sin máscara alguna: Morgenstern abre con su bisturí los más íntimos tejidos de su propio ser y de los suyos.
- Colonia, julio de 1975.
- Heide Zimmermann
- Cronologia
- 1871. Nacimiento de Christian Morgenstern en la ciudad de Munich.
- 1892. Estudios de Economía en la Universidad de Breslau. Uno de sus profesores es Félix Dahn.
- 1893. Interrupción de los estudios por razones de salud.
- 1897. Traducción de obras de Ibsen y Strindberg.
- 1898. Viaje a Oslo y encuentro con Ibsen.
- 1899. Entrevista con Grieg.
- 1902. Viaje por Italia y estancia en Florencia y Roma.
- 1903. Traducciones del sueco (Hamsun y Bjioernson). Lector en la Editorial B. Cassirer y director de la revista «El Teatro».
- 1905. Publicación de Galgenlieder (Cantares patibularios).
- 1908. Estudios sobre Buda.
- 1909. Primeros contactos con R. Steiner y su antroposofía.
- 1910. Aparición de Palmstroem. Grave recaída (tuberculosis).
- 1911. Tratamiento en Roma. Estancia en el sanatorio de Arosa.
- 1913. Recital de sus poemas por Marie von Sivers (esposa de Rudolf Steiner).
- 1914. Fallecimiento en Merano e incineración en Basilea.
- 1916. Publicaciones postumas: Palma Kunkel y Der Gingganz (1919).